El pasado sábado, a eso de las 20:20 horas, la Policía Local de Albacete ponía fin con su detención a la andadura de un varón de 27 años que puso en peligro la vida de todas aquellas personas que se cruzaron con él, ya que el estado que mostraba mientras iba al volante de una furgoneta hizo que la tragedia sobrevolara en muchos momentos la zona noreste de la ciudad manchega. La colaboración ciudadana fue clave para evitar que a día de hoy estuviéramos hablando de hechos mucho más graves.
Todo comenzó cuando una llamada de teléfono alertó a la Policía Local de Albacete de que una furgoneta que circulaba por la Carretera de Ayora en dirección al casco urbano, lo hacía haciendo eses en una clara muestra de que su conductor podría ir influenciado por sustancias prohibidas al volante.
Ante tales afirmaciones y la peligrosidad que conllevaban los hechos, una patrulla de la Policía Local de Albacete se dirigió rauda al encuentro de este vehículo para darle cuanto antes el alto y poner fin lo más pronto posible así al peligro que su circulación conllevaba. Tras conseguir interceptar a la furgoneta, la Policía Local de Albacete sometió a su conductor a las pertinentes pruebas de detección de sustancias prohibidas al volante.
Tras ellas, y según indica la Policía Local de Albacete, se procedió a la detención de esta persona, pues en las pruebas de alcoholemia arrojó una tasa positiva que multiplicaba por 5 la máxima permitida.

Podríamos estar hablando de cosas mucho más graves tras este incidente en Albacete
Bajo los efectos del alcohol se cometen muchos más errores al volante, y la toma de decisiones se vuelve más lenta. El alcohol produce alteraciones muy evidentes en el comportamiento de las personas y afecta a casi todas las capacidades psicofísicas necesarias para una conducción segura.
Aún por debajo del límite legal, el riesgo de accidente puede verse ya incrementado. Por ello, lo mejor es evitar conducir después de haber consumido cualquier cantidad de alcohol. La única tasa realmente segura es 0,0 gramos/litro. Además, por debajo de la tasa legal, el conductor no suele ser consciente del riesgo al que se expone y no toma las precauciones adecuadas, por lo que puede aumentar su nivel de tolerancia al riesgo.
Fuentes especializadas aseguran que conducir bajo la influencia de esa tasa pone en serio peligro la vida de los demás y la suya propia, pues una tasa tan elevada hace que el conductor tenga graves problemas perceptivos tales como visión doble, deslumbramientos o visión en túnel. Igualmente, se producen graves alteraciones atencionales que afectan a la atención y a la vigilancia. También se produce una grave alteración en la toma de decisiones y se percibe peor el riesgo. Del mismo modo, se sobreestiman las capacidades propias, se muestra un comportamiento impulsivo impredecible, el tiempo de reacción se ve gravemente alterado y se tienen problemas serios de la coordinación y la percepción de movimientos.
Tras la detención de este conductor y la instrucción de diligencias penales por parte de la Policía Local de Albacete por un presunto delito contra la seguridad vial, fue puesto a disposición judicial y será ahora el juez el que tenga la última palabra de su futuro más inmediato al respecto tras los presuntos hechos cometidos.