Los europeos estamos intentando acceder a una página que parece no existir, eso no significa que no pueda rehacerse pero, por el momento, solo cabe preguntarse si es así como se termina la democracia.
Estamos atrapados en un paisaje que la mayoría ni siquiera llevamos en el repertorio, algunos porque somos Rick Blaine en Casablanca y otros… ni escribirlo quiero, que cada cual acabe la frase con su criterio .
Existían fórmulas tribales de consenso pero no es hasta alrededor del 500 a.C. que se define el concepto y se nombra “democracia” como forma de gobierno: ¿la menos mala de todas las que conocemos?
Fue el legislador Solón, ateniense de ascendencia noble, también poeta lírico y reconocido como uno de los 7 sabios del mundo antiguo, quien generó el arquetipo del que se nutren, o nutrían, las naciones modernas. Solón de Atenas, fue nombrado el primer arconte (magistrado con funciones de gobierno) de la ciudad e inició una serie de reformas con la intención de sanar el conflicto causado por las desigualdades de la sociedad ateniense… en resumen, consiguió articular una forma de gobierno basada en el consenso y otorgando voz al pueblo. Una forma que concede igual valor a la voluntad política de cada uno porque todas las doctrinas y opiniones son iguales y ello implica que, a priori, se nos conceden idénticas posibilidades.
Pero cómo son las cosas a la hora de la verdad, si está basada en la representación y si esa representación no se ejerce responsablemente procurando beneficio económico y social a los votantes, ya me dirán qué tenemos y si además quieren eliminar nuestra capacidad de expresión y opinión ¿qué hacemos?. La Unión Europea (UE) tal y como se está configurando, no es que se esté dinamitando, que claro, es que nos está dinamitando a todos los europeos.
Austria, Alemania y Rumanía son ejemplos recientes y claros de cómo el sistema cabecea: la Comisión y Nazileyen se arrogan un poder divino para decidir qué es una amenaza y así, ¡zas! silenciar legítimas disidencias. El Parlamento de la UE hace lo mismo y en mi opinión eso es precisamente dar pasos de gigante a un segundo amanecer del fascismo, como respuesta al tirano, como respuesta al ya no puedo más, con la seguridad, con los impuestos, la sanidad, el campo, los animales de compañía, la normativa LGTB+ que cosifica a la persona en lugar de buscar el respeto y la igualdad real en base al mérito y a la aportación profesional….
Pensar que esto se soluciona con un “nada dura eternamente” pues es pensar que la guerra de Ucrania no ha terminado y ha terminado ya, con la UE fuera, a los british les ha salido redonda la jugada para empobrecernos y de pena con los americanos del norte, donde las sintonías entre Trump y el mundo woke brillan por su ausencia. De todas formas este no es el Trump de la anterior legislatura. Veremos y veremos cuántos muertos se han puesto.
Pues sí, distraídos nos tienen y va a ser que ni darnos cuenta cuando a la democracia la asesinen. O sí. Porque el renacer de la derecha no es el renacer del nazismo, estamos en otros tiempos, los modernos creo, aunque así se proclame, intentando asustar con un “Franco” que lleva muerto 50 años; es simplemente la reacción que corresponde a los actuales gobiernos. Eso da miedo, a ellos, claro.
Feijóo, con la está cayendo, sigue en el pacto verde, sigue de la mano con el presidente, preocupado por no alcanzar los objetivos 2030 de la Agenda y destinando 26 millones de euros en Castilla y León para poder cumplirlos: ¿qué pasa con los objetivos de los ciudadanos, del campo, de la seguridad y de todo? Pasa que se votan otras cosas intentando que esos políticos ciertamente representen la voz del pueblo. Eso sí, en el “prospecto” del gasto, pagado por todos, las indicaciones señalan que un 50% es para “medidas y programas que contribuyan a afrontar el reto demográfico” y el otro 50% para inversiones alineadas con los ODS de la ONU para fomentar proyectos que impulsen el desarrollo económico equilibrado y la modernización de las estructuras.
Bien, y entonces las declaraciones de la Británica Jane Goodall en el FEM “podemos solucionar todos los problemas del cambio climático si reducimos la población mundial al nivel de hace 500 años”. “Asustaita” me tienen: ¿cómo piensan hacerlo?
En fin, todo esto no promueve ni de lejos la competitividad europea sino un sistema feudal como del que la India lleva intentando escapar siglos.
Estamos con la natalidad en mínimos porque los programas concernientes a los retos demográficos brillan por su ausencia, crisis industrial y del sector primario, migratoria y de seguridad, identitarias y de liderazgo: ¿quién da más?. Eso sí, Al Gore lo explica muy bien en el Foro de Davos, declara enfervorecido, tratando de enfatizar sus palabras para dotarlas de credibilidad ( ¿para qué si no iba a dirigirse a la audiencia de ese modo?) que son los gases de efecto invernadero los que hierven los mares, y un montón de cosas más con las que no quiero quitarles el tiempo pero que explican las oleadas de refugiados climáticos que tenemos… así nos va.
Y sí, muchos votantes quizá no estén contentos con los representantes que se han votado y se ha perdido la confianza en el sistema, pero hay que seguir con la esperanza de que todo esto se revierta, como una gesta más de esas que hemos gobernado a lo largo de nuestra gloriosa historia, incluso con los océanos hirviendo, y si dicen que el silencio da las mejores respuestas, aquí va a ser la guerra (siempre verbal, claro).
Disfrutar con los amigos después del trabajo, es un respiro y así les dejo, con un cumpleaños.
Amelia F. Fernández-Pacheco