La ‘muerte dulce’ rondó esta vivienda de Castilla-La Mancha y la vida de 2 personas estuvo en serio peligro

Intoxicación grave de dos personas por monóxido de carbono

Tres personas han resultado intoxicadas en una vivienda de la localidad toledana de Illescas, tras inhalar monóxido de carbono provocado por la mala combustión de un generador. Dos de ellas, un matrimonio, resultaron afectadas de consideración y tuvieron que ser evacuadas en una UVI móvil al Hospital de Toledo. La tercera persona, por suerte, presentaba síntomas más leves y fue dada de alta en el lugar de los hechos tras ser atendida ‘in situ’ por el personal sanitario.

Fuentes del Servicio de Atención de Urgencias y Emergencias 112 de Castilla-La Mancha han informado que el suceso tuvo lugar sobre las 21.45 horas de este lunes, en una vivienda de la calle Alemania.

Los afectados son un matrimonio, mujer de 60 años y varón de 62, que presentaban síntomas de consideración y que han tenido que ser atentidos por una UVI y trasladados en ambulancia de urgencias al Hospital Universitario de Toledo.

El otro afectado es un vecino, de 61 años de edad, que apagó el generador, y ha resultado afectado leve. Tras ser atendido por una UVI en el lugar de los hechos, fue dado de alta.

En el operativo movilizado por el 112, además de los medios sanitarios, han participado Policía Local.

La ‘muerte dulce’

La muerte dulce es como se llama a la muerte producida por la inhalación de monóxido de carbono cuando este sobrepasa en proporción al oxígeno en una instancia poco ventilada.

Este tipo de fallecimiento recibe dicho nombre porque la persona que muere por la inhalación de monóxido de carbono no sufre, ya que al respirar el nocivo y en muchos casos mortal gas, se va adormeciendo lentamente y es incapaz de reaccionar ni de moverse.

Según informes realizados sobre este tipo de intoxicaciones, la víctima en muchos casos puede ser consciente de que no está bien, pero la desorientación y el adormecimiento que el monóxido de carbono produce en su organismo le impide salir del edificio o pedir ayuda.

El monóxido de carbono es un gas incoloro, invisible e insípido, lo que hace muy complicado su detección para aquellas personas que se encuentran en un lugar mal ventilado y en el que se ha producido una gran concentración de monóxido de carbono.

Por norma general la presencia de monóxido de carbono en una estancia siempre viene derivada de una mala combustión, por lo que el invierno es la época más propicia del año para que se produzcan este tipo de accidentes debido al uso de braseros, chimeneas, calefacciones y otros tipos de sistemas similares para luchar contra el frío en las viviendas.

Así pues, y ante la presencia en funcionamiento de esas y otras fuentes de calor, es muy conveniente ventilar las estancias cada determinado tiempo para asegurar siempre la presencia de oxigeno, y que si se ha concentrado algo de monóxido de carbono este desaparezca tras la ventilación.

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