Mar Noblejas y Beatriz Cuartero son investigadoras en la Unidad Nanodrug en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) de Albacete donde aúnan esfuerzos para luchar contra el cáncer. Ambas científicas trabajan de la mano de la Asociación Costuras en la Piel en Apoyo a la investigación de Cáncer en Albacete (ACEPAIN), cada una en su área pero con un gran objetivo en común: disminuir la toxicidad de las terapias contra el cáncer.
Mar Noblejas es química y doctora en Ciencias de la Salud, mientras que Beatriz Cuartero comparte profesión con su compañera y está trabajando en su tesis doctoral. Ambas albaceteñas trabajan en este proyecto gracias a la financiación de ACEPAIN, que cuenta con una firme apuesta por la investigación del cáncer y sus terapias.
Estas dos investigadoras son tan solo un ejemplo de que lo que sucede a gran escala en este tipo de investigaciones tan complejas. Granito a granito se hace una montaña, y compartir conocimientos resulta clave para avanzar en la lucha contra el cáncer. De esta forma, mientras Beatriz Cuartero se encarga de “diseñar nuevos fármacos”, como asegura esta investigadora, Mar Noblejas se dedica a “realizar ensayos preclínicos en líneas celulares y animales”, como explica ella misma a El Digital de Albacete.

Dos investigadoras de Albacete y un objetivo común
El objetivo común de ambas investigadoras, que trabajan mano a mano en Albacete, pasa por la nanomedicina con la finalidad de “mejorar la quimioterapia y desarrollar terapias dirigidas de cara a generar tratamientos menos tóxicos”, tal y como explica Mar Noblejas.
Sobre este proyecto, Beatriz Cuartero señala que la investigación que se lleva a cabo en los laboratorios es la base de la pirámide que permite a los pacientes “tener más opciones, ya que sin esa base no podemos encontrar alternativas nuevas”, y añade que se trata de “un trabajo en equipo. De lo que se hace aquí puede aprender otro grupo de investigación, y lo que hacen otros investigadores nos puede ayudar a nosotras a seguir trabajando con más calidad”. Por su parte, la investigadora indica que se encarga de diseñar nuevos fármacos “destinados a tratar el cáncer de mama e intentar que sean más eficaces y menos tóxicos”. Por otra parte, el trabajo de Mar Noblejas es el siguiente paso, ya que esta investigadora se encarga de los ensayos preclínicos y de probar los fármacos en una primera fase. Y así, la cadena va sumando y aunando esfuerzos en la lucha contra el cáncer.

En cuanto al sector de la investigación, Beatriz Cuartero señala que “se debería destinar más dinero a la investigación para poder hacer contratos y contar con profesionales para trabajar y conseguir esos fármacos menos tóxicos que permitan mejorar la vida del paciente”. Actualmente, Cuartero se encuentra trabajando en su tesis doctoral, y explica que “en España no se destinan tantos fondos como en otros países y son contratos que duran 1 ó 2 años y que no te aseguran una estabilidad, es una cosa que me tendré que replantear en el futuro”.
Mano a mano contra el cáncer desde Albacete
Por otra parte, Mar Noblejas, doctora en Ciencias de la Salud, explica que pudo realizar su tesis doctoral gracias a “una financiación del Ministerio de Educación, y puedo continuar trabajando gracias a ACEPAIN”, y añade que “en este trabajo suele haber pocos recursos, el material es muy costoso y eso también es algo que nos lastra”. Eso sí, Noblejas lo tiene claro y tiene presente que “nuestra vocación es ayudar al paciente y eso nos hace persistir, ver la parte buena y tratar de ver la luz”, manifiesta, y asegura que “los propios pacientes de ACEPAIN nos hacen tener esa esperanza”.

En esta línea, Cuartero destaca lo “gratificante de encontrarte con pacientes, nos cuentan su experiencia, charlamos, y siempre se alegran de ver gente joven trabajando en esto”, y asegura que “hablar con ellos nos anima. Al final, son nuestro motor”.
De lo que no hay duda es de la pasión y las ganas de Beatriz Cuartero y Mar Noblejas d continuar trabajando en la lucha contra el cáncer de la mano de ACEPAIN, cuyos pacientes se han terminado por convertir en el motor de estas investigadoras de Albacete.