Durante las últimas horas hemos asistido a la fuerte polémica suscitada en Villarrobledo ante la suspensión de la feria taurina de la localidad, compuesta por dos festejos, por parte de la empresa organizadora, que en un comunicado cargaba contra las peñas taurinas y aficionados del municipio por la escasa venta de estradas anticipadas, a la vez que se deshacía en elogios para el alcalde, Valentín Bueno.
En mi opinión es legítimo que una empresa privada decida o no llevar a cabo un evento ante la falta de previsible rentabilidad, pero dicho esto los gobernantes deben asegurarse de incluir cláusulas en los contratos para garantizar a los vecinos la celebración de determinados espectáculos y de no llevarse a cabo que sean indemnizados. No es de recibo que una empresa pueda cancelar una feria taurina, arremeta contra los aficionados del pueblo, le dan la palmadita en la espalda al alcalde y aquí paz y después gloria. ¿Cómo ha quedado la imagen de Villarrobledo?¿Cómo ha quedado la imagen de la afición de este municipio ante las afirmaciones de la empresa? ¿Dónde está el alcalde para defender a sus vecinos?. Son cuestiones que deberían plantearse. Pero vamos, el alcalde ha quedado como Cagancho en Almagro.
Además, me consta que se había hecho un importante esfuerzo para contar con la retransmisión de la televisión regional, algo que aportaría también dinero por los derechos. ¿Ahora quién va el próximo año a pedir el favor de que se vuelva a retransmitir y que paguen por ello cuando se les ha dejado tirados este año?. No me cabe duda que gente que quiere a Villarrobledo y ocupa cargos importantes regionales echó una mano para que eso saliera… ¿y ahora?
El alcalde no puede permanecer callado viendo lo que esta pasando. Bajo mi punto de vista el buen nombre de su pueblo se está viendo atacado y los intereses del municipio también. Señor alcalde, que se le hace tarde y al tercer aviso le mandan el toro al corral.
Javier Romero
Director de El Digital de Albacete