Castilla-La Mancha es Tierra de vino, los viñedos inundad sus llanuras y el fruto de la uva forma parte del ADN de sus gentes; e incluso la historia de nuestra tierra se ha forjado al calor de unas de sus señas de identidad más reconocibles. Los vinos de Castilla-La Mancha y de la la provincia de Albacete recorren el mundo y están presentes en numerosos países del planeta Tierra, y es que nuestra región está considerada como el mayor viñedo del mundo.
Pero el vino no son solo cifras, el vino es una experiencia desde la vendimia hasta el descorchado de la botella. Se trata de un elemento indispensable en celebraciones, y muestra de ello son los miles de brindis que los castellano-manchegos realizarán durante estas navidades, alzando sus copas llenas de vino de nuestra tierra. Además, esta Navidad los castellano-manchegos pueden conocer mucho más de cerca este mundo, descubriendo alguna de las rutas del vino que discurren por nuestra tierra, dejándose enamorar por este producto que enamora dentro y fuera de nuestras fronteras.
La provincia de Albacete cuenta con varias Denominaciones de Origen (D.O) vinculadas a los prestigiosos caldos que se elaboran en nuestra tierra y que año tras año enamoran a más visitantes. El turismo enológico cada vez cuenta con un mayor número de seguidores y para complacer a los amantes del buen vino la provincia de Albacete cuenta con diferentes rutas del vino. Se trata de una abierta a la vivencia de experiencias viajeras únicas e inolvidables alrededor del mundo del vino.

Actualmente, Castilla-La Mancha cuenta con seis Rutas del Vino, certificadas como Rutas del Vino de España. Así, cabe destacar que por la provincia de Albacete discurren la mayoría de estas rutas, suponiendo una oportunidad única para descubrir nuestra tierra viajando, disfrutando de la naturaleza, del patrimonio, la gastronomía y, por su puesto de los vinos.
Ruta del vino de Almansa
En concreto, se puede explorar a través de cuatro rutas del vino diferentes: Ruta del Vino de La Mancha, Ruta del Vino de La Manchuela, Ruta del Vino de Jumilla y la Ruta del Vino de Almansa. Precisamente, es esta última una de las rutas del vino de Castilla-La Mancha con más tradición vinícola.
Almansa es ese cruce de caminos donde confluye el Levante con la Mancha y el centro peninsular, una ubicación estratégica que también se encuentra presente en los sabores de sus vinos. Almansa, Alpera, Higueruela y Hoya-Gonzalo forman parte de la Ruta del Vino de Almansa, y es que esta comarca de la provincia de Albacete posee una oferta amplia y diversa en ocio, arte, cultura, deporte, comercio, gastronomía y vino.

“Nuestra ruta es diferente”, adelantaba su coordinadora, Cristina Sánchez a El Digital de Albacete, precisamente por el enclave de todos los municipios que integran esta D.O., ya que “lindan con otras dos regiones como son Murcia y Comunidad Valenciana”, recordaba. Se trata de un aspecto “que nos confiere una diferenciación con respecto al resto, porque por nuestra ubicación somos un balcón manchego con vistas hacia el Mediterráneo”.
Una influencia levantina que también queda reflejada en la producción de estos vinos de la D.O. Almansa, y es que “nos encontramos situados entre 700 y 1.100 metros de altitud sobre el nivel del mar, lo que hace que tengamos unas características idóneas para el cultivo de una variedad única, ya que no se cultiva en prácticamente en el resto del mundo y siendo los mayores productores de esta variedad: la garnacha tintorera”.

Una variedad de uva única
Apuntaba Rosana Trujillo que esta es la única variedad que es tinta fuera de su pulpa y en su interior”, explicando que “el resto de las variedades tintas son tintas fuera de la pulpa, pero blancas en su interior”. Una particularidad que otorga un color especial a los vinos de la D.O. Almansa.
Debido a esta cercanía con el Levante otra de las variedades más cultivadas en esta zona de la provincia de Albacete es la monastrell. Pero también cuentan con otras variedades de uva que se han adaptado a la producción de estos especiales caldos, siendo cerca del 80% de estos vinos con ADN albaceteño exportados a países como Japón, Estados Unidos, Canadá, Alemania y Finlandia entre otros países.
La Ruta del Vino de Almansa “está formada por 11 bodegas y están adheridas a esta ruta 7 de ellas”, manifestaba Rosana Trujillo. Al respecto, desarrollaba que los visitantes “pueden encontrar desde bodegas tradicionales, con un gran arraigo y con más de 100 años de historia, hasta bodegas más modernas y con innovadoras adaptaciones tecnológicas”, remarcando que “además forman parte de la D.O. dos cooperativas”.

Esta zona de la provincia de Albacete que es una “frontera de sabores”, en la que el patrimonio histórico monumental cobra importante protagonismo al haber sido durante siglos, tierra fronteriza con los reinos de Levante. La Ruta del Vino de Almansa constituye un planteamiento turístico en torno a la zona geográfica de producción D.O. Almansa y que abarca varios municipios acogidos a la misma, de forma que los turistas pueden viajar por el destino de un componente de la ruta a otro, disfrutando de la belleza del paisaje y de la diversidad cultural e histórica de los municipios integrados.
La zona de producción cuenta con unas condiciones idóneas, características similares y originadas por unas peculiaridades ambientales, pero siempre dentro de una identidad común que da lugar a vinos únicos, de calidad y conocidos en todo el mundo. Sobre la variedad de uva que reina en esta zona de la provincia de Albacete (garnacha tintorera), cabe destacar que cuenta con una maduración tardía, con unas necesidades climatológicas de horas de sol. Además, su localización en este territorio de la D.O. Almansa hace que su cosecha en los meses de verano sea potente y favorezca su desarrollo, debido a la gran cantidad de horas de sol con las que cuenta esta zona de la provincia de Albacete.

Cultura e historia en la Ruta del Vino de Almansa
Muestra del especial enclave histórico de Almansa como punto fronterizo con los reinos de Levante es su imponente castillo. Se trata de una fortaleza almohade que se yergue imponente sobre la montaña rocosa de la localidad y que cautiva a quienes visitan este punto de la provincia. También en Almansa, el Palacio de los Condes de Cirat y el Museo de la Batalla de Almansa, una de las más trascendentales de la historia de España, son lugares de parada obligatoria.

Para los amantes de la naturaleza, cerca de Higueruela, el complejo lagunar de Pétrola ofrece la oportunidad de disfrutar de la observación de aves, pues atrae multitud de diversas especies. En el marco del Arte Rupestre, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la localidad de Alpera ofrece la posibilidad de contemplar unas impresionantes pinturas rupestres. La ‘Cueva de la Vieja’, una de las estaciones con arte rupestre más relevantes del sector oriental peninsular. Es un abrigo de notables dimensiones en el que se conservan motivos pintados representativos de dos artes prehistóricos: el Arte Levantino y la Pintura Esquemática.

La ubicación actual de Hoya Gonzalo se debe a asentamientos prehistóricos como así lo manifiestan sus yacimientos arqueológicos de su base como de su entorno, remontándose desde el Mesolítico, Neolítico, Edad del Bronce, Ibéricos, romanos e incluso árabes.

Los más conocidos son los ibéricos, como camino de la Cruz y los Villares en donde se han obtenido piezas cerámicas de variadas tipologías, metales y esculturas de piedra, estos enterramientos hechos en hoyo excavado y túmulos de piedra en forma piramidal escalonada, datan del siglo V y VI a.C., siendo uno de los elementos más reconocidos a nivel nacional e internacional un caballo ibérico se ha expuesto en sitios como la Exposición Universal de Sevilla del año 1992. Todas estas piezas arqueológicas se encuentran expuestas actualmente en el Museo Arqueológico de Albacete.

Descubrir a través de sus vinos únicos y repletos de sabor esta zona de la provincia de Albacete, es sin duda, un divertido plan para esta Navidad. Pero la Ruta del Vino de Almansa puede disfrutarse en cualquier época del año. Por ejemplo, las Fiestas Mayores de Almansa (30 de abril al 6 de mayo) llenas de colorido y de historia, son uno de los motivos imprescindibles para visitar este punto de la provincia de Albacete. Además, cabe recordar que están declaradas de Interés Turístico Internacional, se celebran en honor a la Virgen de Belén y son unos festejos de marcado carácter mediterráneo y levantino ya que cuentan en las tradicionales festividades y recreaciones de Moros y Cristianos.
Otro de los momentos idóneos para visitar Almansa es el mes de abril, instante en el que se recrea y conmemora la histórica Batalla de Almansa. Esta contienda bélica librada en territorio almanseño decidió la historia de España poniendo a la dinastía de los Borbones en la Corona de España.

Gastronomía que mezcla tradición y vanguardia
Alojarse y disfrutar de una estancia en alojamientos de la Ruta del Vino de Almansa y relajarse con un tratamiento de spa, que alguno de ellos ofrece, es sin duda una de las experiencias que ofrece esta especial ruta. El visitante también podrá saborear estos vinos en alguna de las bodegas que forman parte de esta especial ruta, así como degustar los platos más típicos de esta zona de la provincia de Albacete, y es que la gastronomía de este punto fusiona la tradición y la vanguardia, raíces castellano-manchegas y levantinas.
La gastronomía, es sin duda, otro de los pilares más importantes de la Ruta del Vino de Almansa, siendo “una de las más reconocidas en la región”, trasladaba la coordinadora de la ruta. De este modo, los visitantes podrán encontrar desde platos tan tradicionales y típicos como unos gazpachos manchegos, las pelotas de relleno, arroz con carne y caracoles, o gachas.

Igualmente, tendrán a su disposición «elaboraciones de carnes de primera calidad como el cordero manchego”, destacaba Rosana Trujillo. Pero además, esta ruta ofrece al visitante una gastronomía innovadora y vanguardista en los 12 restaurantes adheridos a la misma y que se distribuyen en cuatro municipios diferentes, todos ellos de la Provincia de Albacete.
Originales iniciativas para potenciar la Ruta del Vino de Almansa
Compartía Rosana Trujillo algunas de las novedosas iniciativas que han puesto en marcha para potenciar la Ruta del Vino de Almansa. Una de estas propuestas pasa por ofertar a través de la web de esta ruta del vino “reservas de experiencias”, indicaba.

Se trata de paquetes de experiencias ya cerrados o que el visitante puede confeccionar según sus prioridades tanto para visitar alguna de las bodegas de esta ruta, como para comer y alojarse en alguno de los numerosos establecimientos adheridos a la misma. Enoescapadas que pueden reservarse a través de la página web de la Ruta del Vino de Almansa y que cuentan con visitas a bodegas, actividades patrimoniales, comida en restaurantes y hospedaje en la zona.
“Algo que también hemos creado y que es muy original es la ‘bodega de guardia’”, compartía Rosana Trujillo. Al respecto, explicaba que “como no todas las bodegas pueden estar abiertas todos los fines de semana por si viene alguien, creamos la ‘bodega de guardia’ para asegurarnos que todos los fines de semana, al menos, haya una bodega de la ruta que esté abierta”.

Pero además, destacaba que otra iniciativa ha sido la creación de una tarjeta de fidelización. Sobre este aspecto trasladaba que “el visitante que consiga sellar la tarjeta en las siete bodegas que hay adheridas a la ruta tendrá un obsequio en forma de caja de vino de todas estas bodegas”.
Utilizando el lema de esta ruta, Rosana Truijillo animaba a albaceteños y visitantes a “descubrir, sentir y vivir la experiencia de la Ruta del Vino de Almansa”.













