El Taekwondo está de enhorabuena en Castilla-La Mancha, y es que los deportistas de la región han conseguido importantes resultados en el Campeonato del Mundo de esta disciplina deportiva. La ciudad coreana de Goyang acogía este evento deportivo en el que se daban cita los mejores taekwondistas del mundo, entre los que se encuentra Patricio Martínez, profesor de Educación Física en el Colegio Virrey Morcillo de Villarrobledo (Albacete).

Nuevas alegrías para este deporte en Castilla-La Mancha
Los cuatro deportistas castellano-manchegos que han participado en este Campeonato Mundial de Taekwondo celebrado en Corea han logrado subir al podium y lograr colgarse al cuello una medalla.

Así, desde la Federación de Taekwondo de Castilla-La Mancha detallaban a El Digital de Albacete que el equipo masculino se alzaba con la medalla de bronce en el Campeonato del Mundo de Técnica, estado Patricio Martínez entre estos deportistas. Pero además, Vanesa Ortega se convertía en la Campeona del Mundo en la categoría Individual Femenino de Técnica de menos de 50 años.

De Villarrobledo a colgarse el bronce en el Campeonato Mundal de Taekwondo
La última alegría para esta disciplina deportiva en Castilla-La Mancha la volvía a dar Patricio Martínez, quien lograba alzarse también con la medalla de bronce en el Campeonato del Mundo de Poomsaes, la categoría en la que competía este profesor de Villarrobledo. En concreto Patricio Martínez es profesor en el colegio Virrey Morcillo de Villarrobledo y gracias a sus triunfos deportivos se ha convertido en un auténtico referente para sus alumnos.

Además, esta no es la primera ocasión en la que Patricio Martínez se cuelga el bronce en un Campeonato Mundial de Taekwondo. El esfuerzo, la disciplina y el trabajo diario hicieron posible que este profesor de Villarrobledo obtuviese un tercer puesto en el Campeonato del Mundo de Taekwondo que se celebró en China Taipéi (Taiwan) en 2018.

Una hazaña que volvía a conseguir hace tan solo unos días en Corea y que compartirá con sus alumnos en Villarrobledo como muestra de que el trabajo constante también tiene su recompensa.